5 puntos que puedes revisar tú mismo antes de llevar el coche a la ITV

Tarde o temprano, todos terminamos pasando con nuestros coches por la ITV (Inspección Técnica de Vehículos). En los últimos años, con la liberalización y proliferación de centros de ITV, se ha facilitado bastante la tarea a los conductores, que no hace tanto tenían que esperar largas colas de vehículos para poder conseguir la ansiada pegatina necesaria para poder seguir circulando.

Uno de los errores más comunes a la hora de pasar la ITV es no hacer una pre ITV en nuestro taller de confianza, ya que con frecuencia la revisión de algunos puntos básicos del vehículo nos ahorraría muchísimas molestias en el proceso de la inspección técnica de nuestro coche.

Vamos a repasar los 8 puntos imprescindibles que deberías revisar antes de acudir a tu centro de ITV:

  1. Documentación.
    Puede parecer obvio, pero cada día llegan a las ITV personas para pasar su revisión sin la documentación necesaria. Esta es: Permiso de Circulación y Tarjeta de Inspección Técnica. También revisarán el número de tu bastidor.
  2. Iluminación.
    Antes de ir a la ITV comprueba con la ayuda de alguien que todas las luces (posición, freno, marcha atrás, cruce, intermitentes…) funcionan correctamente. Cualquier piloto fundido te puede dar quebraderos de cabeza.
  3. Chapa.
    Los defectos en la carrocería no afectan al paso de la ITV siempre que no impidan la correcta conducción del vehículo y su identificación (por ejemplo, intolerable que te falte un retrovisor, que la chapa tenga filos cortantes o que las placas de matrícula no se lean adecuadamente).
  4. Niveles.
    Es vital comprobar que los niveles del líquido refrigerante, del aceite del motor y del líquido de frenos están a un nivel correcto, ya que se van a comprobar por parte del personal técnico. También el agua del limpiaparabrisas y, por supuesto, el funcionamiento de los mismos.
  5. Neumáticos.
    Su medida debe coincidir con la que aparece como homologada en la ficha técnica, su banda de rodadura debe tener una profundidad de más de 1,6 mm y no presentar cortes o deformaciones -por ejemplo, un ‘huevo’ en un flanco-.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *