Con la llegada del verano, los conductores nos lanzamos a los talleres a recargar el aire acondicionado de nuestros coches. Los expertos recuerdan que, cada año, un coche pierde entre el 15 y el 20% del gas que recorre el circuito del aire acondicionado. Supone esto que, salvo que el vehículo haya enviado otras alertas (poco caudal o poco frío), lo recomendable es revisar el estado el sistema una vez al año y cargar el aire acondionado un año sí y otro no.

¿Te atreverías a cambiar el aire tú mismo? Aquí tienes una guía de Autobild:

1. Localiza las entradas del circuito

Las tomas de entrada de las tuberías del circuito tienen un tapón que debes desenroscar. La tubería más ancha es la de la baja presión y la fina,  la de alta. Suelen estar a la vista, pero si no las encuentras, el consejo es que revises el manual del coche. Algunos modelos antiguos (como el Mégane II) pueden tener una sola toma para el gas refrigerante.

2. Conecta las mangueras a las tomas del circuito

Después de enchufar la máquina de cargar el aire acondicionado, tendrás que conectar las mangueras a las tomas de alta 
y baja presión del circuito. El marcador central de la máquina señala la presión de funcionamiento que debe estar entre 8 y 10 bares. Todos los pasos (tanto las mangueras como las llaves de la máquina) deben estar cerrados en el momento previo a la conexión.

3. Abre los pasos de acceso al circuito

Una vez asegurada la conexión, tienes que abrir los pasos de las mangueras (gíralas hacia la derecha). Primero uno y después el otro, nunca a la vez. Es importante abrir los pasos sólo hasta que suban algo las agujas de presión de los marcadores, para que no se dañe el obús de la tubería y se salga el gas refrigerante al  desconectar las mangueras al final de la tarea.

4. Autolimpieza, recuperación del gas y vacío

El primer ciclo de trabajo de la máquina es el de autolimpieza y recuperación del gas viejo. Para ello, abre los pasos de alta y baja presión de la máquina y pulsa el botón verde. Cuando termine la autolimpieza, abre la válvula verde para recuperar el gas. En un lado de la máquina está el depósito de aceite viejo: abre la  válvula de paso al mismo. Después hay que realizar un vacío. Para este proceso la máquina emplea unos 20 minutos.

La máquina tarda unos 20 minutos en hacer esta operación.

5. Comprueba las presiones

Los marcadores de baja y alta presión deben estar estables entorno a -1 bar. Si no es así, y la aguja comienza a subir lentamente, es que hay una fuga en el circuito (aquí tienes cómo reparar una fuga en el aire acondicionado). Si te pasa, interrumpe la operación: no debes iniciar la recarga de gas y de aceite para el compresor.

6. Cantidad de aceite y gas

Si el circuito de aire acondicionado está hermético, puedes iniciar la carga de gas y aceite. El botón de recarga suele ser rojo y normalmente está debajo del de vaciado.

Para saber la cantidad de gas que utiliza tu coche, busca una pegatina en el motor que lo indique. Otra alternativa es buscar el modelo  en la base de datos de la máquina, que te dará la carga en kilogramos.

7. Rellena el depósito de carga

Antes de inyectar la recarga tienes que abrir la válvula del depósito. El aceite y el gas se cargan, simultáneamente, al presionar el botón de llenado. Cuando la cantidad inyectada (mira la pantalla) llega al nivel adecuado, presiona el botón de ‘Stop’.

8. Cierra las válvulas y comprueba que funciona

Cierra las válvulas HP y LP de alta y baja presión. Antes de recoger el equipo, haz una comprobación del funcionamiento del aire acondicionado. Cierra también los pasos de las mangueras y arranca el coche.

Tras cargar el aire acondicionado, enciende el sistema de refrigeración a máxima potencia, espera unos instantes y comprueba que sale frío. Si el caudal de aire es bajo, debes revisar el filtro del habitáculo. Si el caudal es fuerte, puedes desconectar la máquina: tu trabajo ha terminado.

 

Fuente: Autobild

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