Los conductores a menudo ‘desconocen’ qué puede hacer su vehículo

Leer el manual de uso y decantarse por sistemas de seguridad más nuevos, entre los consejos del sector para prevenir siniestros estas vacaciones

La seguridad en los coches - coches motos y mas

La evolución tecnológica de los sistemas de seguridad aplicada al automóvil ha contribuido en gran medida a la reducción en un 65% del número de fallecidos y lesionados graves en accidentes de tráfico a lo largo de la última década, a pesar del envejecimiento del parque automovilístico –la edad media de los coches en España se sitúa en11,3 años-. “Los vehículos nuevos se accidentan menos, y si ocurre el siniestro, las consecuencias son menores”, comenta el director técnico de asistencia del Real Automóvil Club de Catalunya (RACC), Xavier Castells. No obstante, fuentes del sector también reconocen que a menudo el conductor “desconoce” los sistemas de seguridad que incorpora su vehículo o bien cómo utilizarlos, por lo que aconsejan revisar el manual de funcionamiento del automóvil antes de usarlo.

Si se va a adquirir un coche nuevo, una de las principales recomendaciones es que el conductor “se interese” por los elementos de seguridad que lleva de serie o como opción –los de alta gama son los que más sistemas de este tipo incorporan, aunque también pueden encontrarse en coches de segmentos más bajos-. “Hay que pensar que son equipos que no utilizaremos mucho, pero el día que los tengamos que usar, vamos a sacarles un buen rendimiento, ya sea para evitar un accidente o una reparación muy costosa”, añade Castells.

Entre lo más revolucionario en este sentido se encuentran los sistemas de asistencia a la conducción, como los detectores de ángulo muerto –que ayudan al conductor a percatarse de los vehículos que no aparecen en el retrovisor en el momento de realizar una maniobra de adelantamiento o giro-; los avisos de cambio de carril involuntario, en caso de somnolencia o despiste; los sistemas de frenada de emergencia –detectan la distancia con el vehículo anterior, y en caso de que pueda ser peligrosa, lo notifican o, incluso, llegan a hacer la frenada automática para evitar un accidente-”; o lossistemas de información que le permiten al conductor conocer qué sucede alrededor del vehículo únicamente mirando una pantalla en el parabrisas.

Si se trata de un vehículo más antiguo, antes de emprender un viaje, los expertos recomiendan llevar el coche al taller para hacer el mantenimiento que aconseja el fabricante. Además de controlar el aceite, el estado de la batería, el líquido refrigerante, el conductor también debería revisar los elementos que juegan un papel más importantes en la seguridad: neumáticos, frenos, suspensión e iluminación. Por ello, debe cerciorarse de que los amortiguadores estén en buen estado y de que el neumático tenga el perfil adecuado y esté a la presión correcta.

Además, hay que tener en cuenta otros consejos de seguridad y que son aplicables a todos los vehículos. En este sentido, es fundamental que el conductor “emplee un poco de tiempo en posicionarse bien al volante, colocar los retrovisores y el cinturón de seguridad en la posición debida, y asegurarse de que los niños van bien sujetos en sus sillitas y que estas son del grupo adecuado”.

Por último, el conductor debería percatarse de que “no hay objetos y equipaje mal colocado”, y de que este tipo de material va situado en el maletero o en habitáculos con tapa para evitar que salga volando y acabe provocando un siniestro. A menudo la gente “se conforma con que el vehículo funcione y la lleve a los sitios, pero hay cosas que pueden evitar un accidente o, incluso, salvar la vida”, apostillan desde el sector.

La importancia de los sistemas de seguridad
Según el estudio de la Fundación Mapfre ISPA Evolución de los sistemas de seguridad entre 2007 y 2012, el año pasado se produjeron alrededor de 4,5 millones de siniestros de automóviles de turismo, furgonetas y vehículos industriales ligeros y medios. De estos más de 4,5 millones, en 52.207 de ellos resultaron afectados elementos de seguridad pasiva, lo que quiere decir que el vehículo “reaccionó” para proteger a sus ocupantes. En lo que se refiere a la seguridad activa, el estudio señala que resulta imposible estimar el número de veces que un control electrónico de estabilidad o un sistema de aviso de cambio de carril actuaron para evitar un siniestro.

Innovaciones históricas en seguridad
Entre los equipamientos de seguridad que han incorporado los fabricantes automovilísticos destacan, por ejemplo, el presentado por Audi en 1986, Procon-ten, que tensa los cinturones de seguridad y retira el volante de delante del conductor; Volvo mostró su sistema de protección contra impactos laterales en 1991; Saab lanzó los reposacabezas activos en 1999; Ford, el airbag inteligente en 2000 y Volvo, el cinturón de seguridad con cuatro puntos de anclaje, en 2001. Ese mismo año se implantó el control de velocidad en forma de limitador, avisador y control de crucero; en 2002 Ford desarrolló un capó activo que se eleva para reducir lesiones en atropellos, y Opel presentó las luces adaptativas, que varían su trayectoria e intensidad en función de las circunstancias del tráfico y del entorno.

Otros sistemas revolucionarios son, por ejemplo, el Alcolock de Volvo, que sirve para detectar el grado de alcohol del conductor, y en caso de ser elevado y superar un límite máximo, impide arrancar el coche. En 2011, esta marca también lanzó un sistema de alerta y frenada automática al detectar animales en la calzada, gracias a un radar y una cámara de rayos infrarrojos; por su parte, Ford trabaja en el airbag incorporado al cinturón de seguridad.

Paralelamente, el impulso de las administraciones ha sido decisivo para que ciertos elementos de seguridad hayan pasado a ser indispensables en los vehículos que se venden en Europa. Este es el caso del ABS, cuya instalación es obligatoria desde 2004, casi 30 años después de ser desarrollado por Bosch, en 1978; y el ESP –Electronic Stability Program, Programa electrónico de estabilidad-.

La crisis, una traba para la seguridad
Sin embargo, es cierto, que la crisis ha pasado factura también a la introducción de nuevos elementos de seguridad activa, pasiva y de asistencia del vehículo. Es el caso del airbag de rodilla, que entre 2007 y 2012 ha pasado de equipar a casi 6 de cada 10 monovolúmenes medianos, a ser prácticamente inexistente. Este hecho se explica, por un lado, porque algunos de los vehículos más vendidos que equipaban este u otros elementos han sido sustituidos por otros que ya no los incorporan. Por otra parte, algunos fabricantes, ante la pujanza de otros que luchan en su nicho de ventas por una cuota de mercado mayor, se ven obligados a eliminar ciertos elementos para mantener un margen competitivo en precio con algunas garantías.

Evidentemente, no solo las innovaciones tecnológicas en materia de seguridad del vehículo han influido de manera determinante en el notable descenso de las víctimas en accidentes de tráfico de estos últimos años. La creciente sensibilización de la sociedad respecto a la siniestralidad al volante –como consecuencia, en parte, de las campañas de concienciación impulsadas por las administraciones públicas- y la mejora de las infraestructuras viarias han sido fundamentales de cara a atajar el problema.

No descuides tus hábitos y ayuda a prevenir accidentes, En CarsyDreu,  encontrarás el coche que más se adapta a tu perfil. Es fácil: entra en nuestro Buscador de coches de segunda mano y ocasión, selecciona las características que mejor definan tus preferencias y encuentra el coche de ocasión perfecto.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *