Radiografía de cómo es ya el “connected car” del futuro

El “coche inteligente” o connected car está, cada vez, más cerca de nosotros.

Si los guionistas de “El Coche Fantástico” hubieran visto, en los años ochenta, lo que es capaz de hacer un utilitario de hoy en día, el coche de Michael Knight hubiera tenido más conexiones USB y en vez de una luz en intermitente en el capó, hubiera tenido una pantalla LCD en el salpicadero. A día de hoy, nada hay de ciencia ficción al hablar de coches que te permiten hablar con tu jefe por videollamada o que te dicen cuánto tardarás en llegar a tu destino en función del tráfico.

Tan lejos está ese vehículo de ser ficción, que el coche conectado es el nuevo pastel por el que los operadores de telefonía, los fabricantes de software y hardware y una legión de sectores económicos están compitiendo por probar.

El coche inteligente o smart car es mucho más que una realidad. El informe “everis Connected Car Report” pone de manifiesto cuáles son las características que lo definen:

Los 5 puntos que conforman el “connected car”

En función de todos los servicios que puede percibir un usuario de un smart car o coche inteligente, sus funciones podrían dividirse en cinco categorías diferentes, que no sólo hacen de la conducción algo más llevadero, sino que además abaratan costes y ofrecen nuevas oportunidades de rentabilizar la compra de un coche.

1.- Seguridad vial

La seguridad del conductor siempre ha sido una de las mayores causas de la investigación y el desarrollo por parte de los fabricantes de vehículos. Sin embargo, ahora los smart cars ofrecen un tipo de asistencia que se anticipa a las reacciones del conductor. Así, en caso de accidente o de avería, el propio coche es el que avisaría a un centro de emergencias para la asistencia del conductor.

Lo mismo sucedería en en caso de robo o de usos no permitidos por un sistema de control parental. Es decir, el dueño del coche puede, por ejemplo, recibir notificaciones si el coche de su hijo ha superado cierta velocidad o si ha salido de un área predefinida.

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2.- El “infoentretenimiento”

Como su nombre indica, es el infoentretenimiento son todos los datos de los que dispone el usuario, ya sea para su entretenimiento – escuchar música o comunicarse con otros usuarios a través de redes sociales- como para generar redes de wifi internas, obtener noticias personalizadas o el propio correo electrónico.

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3.- Eficiencia del tráfico

Uno de los aspectos más demandados son todos aquellos relacionados con la navegación en Internet en tiempo real. Al fin y al cabo, toda la conexión a internet que ofrece un smart car hace mucho más sencilla y fácil la conducción, no sólo por los mapas interactivos o la planificación de rutas, sino además, por su capacidad de mostrar cuáles son las gasolineras con mejor precio más cercanas, o indicar cuál es la plaza de aparcamiento libre más cercana.

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4.- Abaratamiento de costes

Desde el momento en el que te entregan las llaves de un coche, empiezan los gastos asociados al propio vehículo. El seguro, los impuestos de matriculación y circulación, la carga de energía –en el caso de los coches eléctricos- y, por supuesto las multas, son esos gastos tan recurrentes como molestos para todos los bolsillos.
Por eso, el coche conectado ofrece una información en tiempo real a la aseguradora para que el cliente pague por aquello que consume, con flexibilidad de precios. En cuanto a las molestas multas de tráfico, los vehículos inteligentes cuentan con sistemas de biometría facial que, entre otras cosas, alertan de comportamientos o actitudes propensas a acabar siendo multado. Incluso se puede decidir cuánta carga eléctrica se puede hacer del coche a través de una aplicación en el móvil.

 

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5.- Interactividad con el sistema

Este diálogo que mantiene el coche con servicios dirigidos a hacer más eficientes todos los costes asociados, también puede utilizarlo el propio dueño del vehículo para su propia comodidad.

Hablamos, por ejemplo de los servicios de call center con el fabricante del vehículo para comentar una duda o una avería, o bien los sistemas de control remoto que permiten controlar ciertas capacidades del coche desde el móvil, como por ejemplo encender el aire acondicionado antes de meterse en el coche para que esté a la temperatura adecuada y no congelarse o achicharrarse de calor dependiendo de la estación del año.

O bien, al igual que han surgido modelos de negocio como Air BnB que permiten alquilar casas a sus propietarios cuando están de vacaciones, algo parecido ocurrirá para los dueños de sus coches que no les den un uso muy continuado para poder alquilarlos a otros usuarios.

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Fuente: Luis Núñez Canal. Blog Everis

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