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atascos

Parece ser que cuando llegan estas fechas se juntan varios factores que provocan un incremento de conductas agresivas al volante como la operación salida, las vacaciones, los horarios intensivos en muchas empresas, los madrugones para llegar a tiempo al trabajo y finalmente una fila interminable de vehículos que seguramente terminará en atasco.

De repente nos sale la vena “macarra” y comenzamos a realizar adelantamientos bruscos, acosamos al conductor de delante con ráfagas de luces o tocando el claxon para que se aparte, insultamos o hacemos gestos “feos” con las manos. Este escenario de agresividad es más común de lo que creemos. A día de hoy, cerca de 3 millones de conductores circulan con un alto nivel de agresividad y más de 100.000 son auténticos “violentos viales” que, además de conducir alternador, reconocen haber causado directamente un accidente por su conducta.

Estas son algunas de las conclusiones del estudio “Influencia de la agresividad en los accidentes de tráfico” presentado por la Fundación Línea Directa y realizado en colaboración con el Instituto Universitario de Investigación de Tránsito y Seguridad Vial de la Universidad de Valencia (INTRAS).

En España hay 2,6 millones de automovilistas que admiten que se han peleado con otro conductor y alrededor de 3,6 millones de conductores que reconocen haber retado a otro a salir del coche para solventar sus diferencias.

La agresividad al volante tiene unas consecuencias negativas y peligrosas para el resto de conductores ya que, no solo provoca simples golpes de chapa. Mantener actitudes provocadoras multiplica por 10 el riesgo de sufrir un accidente con víctimas y por 30 el riesgo de sufrir un siniestro con heridos graves. En el último año analizado (2016) ha habido 31.000 conductores con alta agresividad implicados en 28.600 accidentes con víctimas.

¿QUÉ CONDUCTORES SON MÁS AGRESIVOS AL VOLANTE?

El perfil de conductor agresivo es un hombre joven, de 32 años, con pareja, estudios medios, con menos puntos de carné y que circula principalmente por vías urbanas. Estos conductores reaccionan con mucha más agresividad contra las mujeres y conductores noveles.

El 35% de los españoles reconocen no se precisamente un ejemplo de paciencia y por Comunidades Autónomas, los murcianos y los riojanos son los que admiten ser más irascibles al volante, mientras que los gallegos y los extremeños se ven a sí mismos como los más tolerantes al conducir. Sin embargo, la percepción cambia cuando se pregunta quiénes son menos pacientes. En este caso los madrileños (51%) y los catalanes (12%) son vistos por los demás como los más agresivos al volante.

¿POR QUÉ SOMOS AGRESIVOS AL VOLANTE?

Los conductores opinan que somos agresivos a causa del estrés del día a día (20%), principalmente por el trabajo y la familia. Hay un 15% de los automovilistas que culpan a las conductas y maniobras que hacen los demás, y un 12% lo atribuye a los atascos. En situaciones de atascos o estrés, los conductores reconocen actuar agresivamente porque se sienten amparados por el anonimato que de la conducción (41%) ya que no se volverá a ver al otro conductor.

Ir acompañado y según con quién puede aumentar o disminuir la agresividad. Por ejemplo,** ir con amigos o solo, puede aumentar la agresividad**. Sin embargo, ir con hijos, con la pareja o con un compañero de trabajo, puede reducirla.

Para evitar o reducir estas conductas agresivas, la mayoría de los conductores optarían por quitar puntos del carné aunque no haya existido una infracción concreta. Aunque también proponen inmovilizar el vehículo.

RECOMENDACIONES PARA REDUCIR LA AGRESIVIDAD

Para empezar, habría que preparar el viaje, previendo posibles atascos e incidencias. Si no puedes llegar a tiempo a una cita, llama y avisa. Y si acaba de tener una fuerte discusión, evita coger el coche inmediatamente.

Cuando vas conduciendo, la respiración es fundamental. Si ves que estás irritado, respira profundamente varias veces.

Si la agresividad se debe a una discusión en el interior del coche, para la disputa y aplázala. Si se debe a los niños, detén el coche en un lugar seguro y trata de calmarlos.

Si se debe a un tercer conductor, lo mejor es ignorarlo. Piensa que la mejor forma de hacer sentir “fuera de juego” a un agresivo es no hacerle caso.

Fuente: Autopista

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