atascos
Agresividad al volante
septiembre 3, 2018
Captura de pantalla 2018-09-03 a las 23.40.31
Cambio automático
septiembre 12, 2018
Captura de pantalla 2018-09-03 a las 23.33.14

Tradicionalmente hemos sido conductores de coches con cambio manual ayudados por una decisión de compra condicionada por la escasa oferta de cambios automáticos y su elevado coste. Cada vez más el lado de la balanza de los automáticos está cogiendo peso, así que vamos a explicar las ventajas e inconvenientes de las cajas de cambio manuales y automáticas.

Ventajas

Son más batatos. He aquí el principal argumento para la popularidad de las transmisiones manuales. Tienen un menor coste de fabricación con diferencias de precio que pueden oscilar entre 1.000 y 2.500 euros de media (o incluso más según el tipo de coche), lo que se convierte en un elemento decisivo a la hora de tomar la decisión de compra.

Tienen el comportamiento que el conductor quiera darle. Una vez el conductor ha cogido el tacto del embrague, el coche se comportará de la manera que él quiera. Las decisiones de cuándo y cómo cambiar de marchas, a qué revoluciones, o cómo utilizar la caja de cambios para aprovechar el freno motor serán única y exclusivamente decisión de quien esté detrás del volante.

Mayor precisión. No nos referimos a cuándo cambiar de marcha, que eso lo hará de manera autónoma una caja de cambios automática. La precisión, entendida como el control milimétrico que podemos darle al coche con la regulación del pedal izquierdo, es muy superior en un manual. Las maniobras a punta de gas, en pendiente o especialmente anticipando los cambios (o evitándolos) a través de la experiencia sólo se pueden conseguir con un manual.

Aportan un plus místico a la conducción. La conexión entre el ser humano y el coche mediante la actuación sobre los engranajes de la caja de cambios, ahí reside el mayor encanto de los manuales y su defensa a ultranza de los aficionados al motor. Será por eso que los coches aspiracionales siguen confiando en las transmisiones de tres pedales, aunque esto también está cambiando.

Inconvenientes

El cambio manual está abocado a la extinción. La irrupción de los coches eléctricos y la conducción autónoma son una sentencia clara para las cajas de cambio de tres pedales. Salvo contadas excepciones, las motorizaciones eléctricas carecen de marchas y todo coche que se plantee incorporar cualquier nivel de conducción autónoma obliga a su fabricante a utilizar una caja de cambios automática.

Son más incómodas. El mayor inconveniente de las transmisiones manuales es la necesidad de estar siempre pendiente de lo que ocurre con el motor. Por suerte la mayoría de conductores lo tienen tan asimilado que los cambios de marchas se convierten en algo instintivo, pero hay situaciones como atascos o maniobras complejas en los que el pie izquierdo acaba pidiendo un descanso.

Son más susceptibles a las averías. Por su estructura de construcción pero sobre todo por el uso incorrecto, los embragues de las transmisiones manuales tienen una mayor probabilidad de pasar por el taller. Sí, sus reparaciones por lo general son menos costosas, pero seguro que alguna vez has olido a embrague o sabes de alguien que se ha quedado sin embrague por hacer un uso excesivo.

Fuente: Motorpasión

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *