¡Hay un bicho en el coche! Esta situación tan habitual puede provocar una marea de gritos, nerviosismo, y movimientos bruscos para intentar alejar al insecto de nosotros y echarlo del coche.

Aunque se trate de una reacción normal, tenemos que intentar evitar cualquier acción brusca mientras el coche esté en marcha pues podría tener consecuencias más graves para todos que recibir una picadura al dejar de prestar atención a la carretera y el resto de los usuarios de la vía para centrarnos en el insecto en cuestión.

Partiendo de la base de que es mejor prevenir, cuando subamos al coche, especialmente en primavera y verano, inspeccionaremos el vehículo para comprobar que, a simple vista, no se ha colado ningún bicho. De esta forma evitaremos coger el coche ya con el insecto en el vehículo. Si vemos que hay alguno dentro lo mejor es abrir las ventanillas y las puertas y poner el aire acondicionado con aire frío, con lo que facilitaremos su huida.

Si viajamos en el coche acompañado por otros pasajeros, será mejor que tampoco intenten echar al bicho del coche puesto que sus movimientos podrían distraernos de la conducción. No conseguirlo, además, podría provocar que el insecto molesto se muestre más agresivo. Lo más seguro para todos será dejar las ventanillas bajadas y reducir la velocidad para que el insecto se marche.

Fuente: ABC

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