Según datos de AECA-ITV (Asociación Española de Entidades Colaboradoras con la Administración en la Inspección Técnica de Vehículos), en España el 20 por ciento de los conductores no acude a las inspecciones técnicas. Y lejos de ser solo un mero trámite, estos controles obligatorios son fundamentales para garantizar la seguridad en los vehículos. Según las cifras de esta asociación, evitan 170 muertes en accidente de tráfico y contribuyen a que haya cerca de 11.000 heridos menos y 11.000 siniestros menos.

Pero ojo si circulas con la ITV caducada porque la DGT cuenta con cámaras que permiten identificar si tu vehículo ha pasado o no la inspección técnica obligatoria. Son las cámaras de reconocimiento de matrículas situadas a la entrada y salida de las ciudades y en algunos puntos de la carretera. En solo unos segundos, estos dispositivos son capaces de leer la matrícula, cruzar los datos con la Dirección General de Tráfico y detectar si un vehículo circula con la ITV en vigor. Si no es así, se inicia el proceso de denuncia y multa.

Precisamente la multa a la que se exponen los infractores es para tenerla en cuenta. La sanción por circular con la ITV caducada asciende a 200 euros. Mientras que si circulamos con la ITV rechazada, la sanción en este caso se eleva a los 500 euros.

Hay que recordar que en 2018 se han producido cambios importantes en la ITV. Ahora se permite que los propietarios elijan el centro en el que presentarse a una segunda inspección si la primera resultase fallida, no teniendo obligación alguna de acudir a la misma estación de ITV.

Si compras un coche en el extranjero y lo traes a España, tendrás una mayor flexibilidad, ya que podrías no verte obligado a pasar la parte técnica de la inspección del vehículo y sólo tendrías que tramitar la parte documental, necesaria para acreditar que no se trata de un coche robado.

Las estaciones ITV españolas también deben disponer de medios para acceder a los dispositivos de lectura del sistema de diagnóstico a bordo de los coches posteriores a 2006, por cuestiones de dotación de OBD. De este modo, se conocerá el estado de funcionamiento de determinados sistemas controlados por la electrónica del vehículo: ESP, ABS, airbags, sistema de identificación, kilometraje, pretensores, sistemas de alumbrado, señalización… Esto en una primera fase, ya que en la segunda las revisiones se extenderán a los sistemas de visión nocturna, sistema de iluminación adaptativos, controles de velocidad, etc.

Fuente: Autopista

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